Esplugues de Llobregat

A 3 DÍAS DEL REFERÉNDUM

  • Actualitzat:
  • Creat:

Manifiesto de las JSC de Esplugues.

SIN SOLUCIONES

Escribir algo que va a publicarse hablando de la Independencia de Catalunya y del Referéndum parece ser un acto de valentía. Qué vamos a decir si somos socialistas y si llevamos semanas recibiendo ataques e insultos por ambos extremos. Decimos extremos, porque quien no respeta la opinión de otro y quien insulta a alguien por no pensar como él o ella, tiene un comportamiento extremista.

Los ataques sin pudor han sido los protagonistas estos días. Creemos necesario que se escuchen otras voces distintas. Unas voces que no sean las que defienden el “sí” sin aceptar otra reflexión u opinión y las que defienden el “no”. Un “no” que puede venir de la ciudadanía, pero también de un gobierno que ha obviado un problema político y ahora social y que cree encontrar la solución solo en la ley y la fuerza.

¿Hacia dónde estamos yendo si pedimos Democracia pero no toleramos que alguien no piense como nosotros?

El primer paso del Govern fue trasladar la responsabilidad a alcaldes y alcaldesas. “Señaladlos”, dijeron. Y eso hicieron con aquellos que decidieron que no iban a ceder espacios públicos (de todos los ciudadanos y ciudadanas del municipio que representan) para votar un Referéndum que está fuera de la ley y que, sobre todo, carece de garantías necesarias para que sea considerado como tal. Puigdemont, que ha encendido un fuego que ya no puede apaciguar, necesitaba cómplices. La gente pedía “poder votar”. Pero los alcaldes y las alcaldesas no son quienes son responsables de un referéndum, lo es el Govern de la Generalitat, quien por supuesto es quien tiene que ceder sus espacios públicos en todos los municipios para realizar las votaciones. Pero era necesario “señalarlos”, en primer lugar, para que se sintiesen presionados y se subiesen al barco (¿quién puede hacer naufragar un barco con el 100% de la ciudadanía y representación municipal?), y en segundo lugar, por pura estrategia política (enfado de los ciudadanos, siguientes elecciones…).

Respetamos profundamente a todo aquel y aquella que tenga un sentimiento independentista, se consideren tal y defiendan su postura. Pero no respetamos la estrategia política por parte del Govern Catalán, que empezó aquel día que el puso una estelada para tapar el Gobierno de Artur Mas (CIU, la derecha catalana burguesa) en Catalunya, pactado con el Partido Popular catalán (2011) que provocó una gran manifestación por los cierres de plantas de hospitales y recortes en educación, entre otros.

“No hi ha bandera estelada suficient per tapar tota aquesta porquería”, dijo Luis Millet, cuando declaró por el caso Palau.

Con esto no queremos decir que no exista un sentimiento Independentista y que haya muchas personas que crean en la Independencia, pero sí que hay políticos que han sabido cómo jugar con él. A veces también recordamos cuando el señor Pujol no quiso llegar a un acuerdo en su día con el Gobierno, en cuanto a autonomía y financiación. (Por cierto, ¿dónde está Jordi Pujol?).

Por un lado tenemos este Govern (JuntsxSí), que ha ido echando leña al fuego y ahora ya no pueden pararlo y, tenemos a la CUP (el partido con curiosamente menos representación en el Parlament), que apuesta por la desobediencia. Uno de sus objetivos era “romper con el sistema” y les está saliendo bastante bien.

Por otro tenemos a un gobierno estatal de derechas, incapaz de gestionar este problema tras años mirando hacia otro lado y creyendo que un buen día “se pasaría la tontería”. No habiendo sido así y a menos de una semana del referéndum la “única solución” radica en enviar a los Cuerpos de Seguridad del Estado en busca y captura de ítems y cargos relativos a la consulta.

Y en el medio estamos aquellos que creemos que ninguna de las dos es la solución. Eva Granados, nuestra portavoz parlamentaria dijo el otro día “Puigdemont quiere votar sin dialogar, Rajoy quiere dialogar sin votar y los socialistas catalanes queremos dialogar y votar”. Y mientras los días avanzan y no se encuentran soluciones, todo el mundo se pregunta: ¿qué pasará el día 2 de octubre?

 

POR QUÉ NO VOTAREMOS

La Democracia pasa necesariamente por la ley y es necesario cambiarla. Está obsoleta (la Constitución se hizo en plena transición, después de una dictadura), no funciona. Cambiémosla, adaptémosla a las necesidades actuales y al sistema actual. Eso es democrático.

No es democrático saltársela, ni imponer tus ideas y objetivos de forma ilegal y autoritaria en un Parlament, como el día que se aprobó el Referéndum, sin ni si quiera dejar hablar o presentar alegaciones a la oposición. No es democrático llamar a la desobediencia, ni hacer campaña señalando e insultando a quién no piensa como tú o defiende lo que tú y, por supuesto, no es democrático organizar un referéndum con estas carencias.

Porque lo más democrático no es poner las urnas, es garantizar que esa votación cumple unas garantías: un censo, unas papeletas, una información, un control con un sindicato electoral, entre otros.

Si no, ¿cómo va a ser democrático?

No queremos ser partícipes de algo así. De algo tan turbio, con ninguna neutralidad ni formalidad y tan fuera de la ley. Hagámoslo bien, lleguemos a acuerdos.

Los socialistas decimos eso de “conmigo que no cuenten”. Y es verdad, no queremos formar parte de ese referéndum, que no garantiza lo que consideramos legal y democrático.

No queremos aumentar la participación ni legitimar los votos del sí con los votos del no.

Muchos y muchas que estimem la terra estamos tristes.  Ahora la situación es más grave que nunca: tenemos a la sociedad catalana dividida, cayendo ya en ruptura social y dos gobiernos “dispuestos a llegar hasta donde sea” para lograr sus respectivos objetivos.

¿Dónde queda el diálogo? Hacemos política para buscar soluciones. La ciudadanía nos lo exige.

Ya hemos presentado propuestas para Catalunya en cuanto a autonomía y financiación, ahora hemos presentado una Comisión (aprobada en el Congreso), para el día 2 de octubre.

Debemos buscar soluciones.

Fitxers adjunts: